TENDENCIAS CÓSMICAS

Aquel apicultor alpujarreño, de overol blanco y velo con careta de malla oscura, se enfrascó tanto en su lectura de novelas galácticas, que «se le pasaba las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio y así, del dormir poco y del mucho leer, se le secó el cerebro de manera que vino a perder el juicio».

El curioso apicultor alucinaba cuando llegó a la plataforma solar ubicada en pleno desierto de Tabernas, Almería, ya que veía platillos volantes donde no había más que helióstatos o espejos “fototérmicos”.

La descontextualización encarnada en la figura de un iluso, que cree ser un astronauta y recrea en su mente las típicas escenas de las películas del espacio.

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