Esta zona de la Sierra de Cazorla cuenta con un mirador espectacular desde el que podemos divisar, con cierto asombro, la vista vertiginosa de su acantilado, formado por un cortado enorme de piedra caliza. Morada preferida de aves carroñeras, como buitres leonados y alimochos.
La vista de este abrupto despeñadero sobrecoge por su altura y majestuosidad. Un lugar ideal para experimentar las sensaciones asociadas a lo sublime.


