Arquitectónica y urbanísticamente tienen lugar en la Granada renacentista dos decisiones importantes: En la Alhambra, el palacio del Emperador; en el centro de la ciudad, el conjunto de Capilla Real, Lonja y Catedral.
Comienza la historia del templo catedralicio el 21 de mayo de 1492. En esta fecha es creado el cabildo y fundada la Catedral, dedicada a Nuestra Señora de la Encarnación.
La Catedral de Granada o Catedral de La Encarnación de Granada es una joya arquitectónica del Renacimiento español, situada en el corazón de la ciudad, junto a la Capilla Real y la Iglesia del Sagrario. Está considerada como la primera iglesia renacentista de España. Fue proyectada en 1505, comenzándose las obras en 1518, habiendo sido encomendadas al arquitecto Diego de Siloé.
En un principio la catedral debía seguir las trazas de una Catedral gótica, tal y como había ordenado Fernando el Católico. Pero a la llegada del emperador Carlos V a Granada pide que se transforme totalmente para convertirse en un catedral renacentista. Es una obra de arte ecléctica que fusiona los estilos gótico, renacentista y barroco, siendo un ejemplo notable de esta mezcla arquitectónica. Su origen se remonta a 1523 y las obras fueron dirigidas por el arquitecto Diego de Siloé, instaurando elementos principalmente renacentistas. Así se creó una obra muestra que encapsula el paso del tiempo.
La Catedral de Granada es un gran edificio de cinco naves separadas por pilares con columnas clásicas y girola. Conocida por su gran fachada principal de estilo barroco, magistral obra trazada por Alonso Cano en 1667, quien la organiza en tres espectaculares arcos con casetones que recuerdan los arcos de triunfo romanos. Crea un amplio espacio no muy recargado mediante tres calles con sus respectivas puertas flanquedas por pilastras que soportan sendos arcos con casetones. Su interior destaca por la amplitud y luminosidad de su nave principal, que incluye elementos clásicos de estilo renacentista. La catedral de Granada fue concluida en 1704.
Dedico esta serie de fotografías a mi gran amigo, el padre Eduardo García, actual dean de la catedral de Ganada.


