EL NIÑO QUE DESAFIÓ AL MAR

Estaba atardeciendo en la playa cuando empezaba a cambiar el mar a poniente y las olas iban arreciando. De pronto, irrumpe en la escena la figura vivaracha de un niño, de no más de doce años, que se plantó en la orilla con su mirada inquieta dirigida hacia el horizonte. Comenzó a avanzar con decisión y su impetuoso lenguaje corporal exhibía una actitud espontánea entre el juego, la danza y la lucha.